Derrota caliente

Independiente perdió un partido jugando a lo que no le gusta jugar al hincha del Rojo, Racing no fue más que su visita y era un justo empate para ambos.

En una noche lluviosa y torrencial, el Rojo pierde un partido que fue más un robo, que juego. Independiente no mereció ganar el partido y Racing tampoco, un 0-0 era más esperable que alguno de los dos se lleve los tres puntos. Julio Cesar Falcioni planteó una formación de 3, 5, 2, mientras que su par Racing formó 5,3,2, al equipo, tratando de tapar las salidas de los doble cinco en el medio.

El Rojo mantuvo algunas claras en el primer tiempo, dos veces con Menéndez, y un remate desde afuera con Silvio Romero. El Rey de Copas seguía intentando con pelotas atrás de las espaldas de los defensores de Racing pero no llegaba a concretar su gol. Partido aburrido, y sin intenciones de los dos lados. El arbitraje malo de Mauro Vigliano dando 4 minutos de adicción, y algunas faltas que decidió no verlas e hizo  condicionar el partido en el estadio Juan Domingo Perón.

En el segundo tiempo, el Rojo no hizo esfuerzos para llegar al área de Racing y trató de salir a jugar pero no bien, sino a no perder. Muy mezquino el juego de los Diablos como venía pasando hace algunos partidos anteriores sin juego, sin sabor, sin olor a gol, sin llegada a nada. Seriamente un planteo muy pobre del Rojo. La Academia se venía acercando, y prometía con algunos corners, pero fue poco también.

En el final Mauro Vigliano cobro un penal del que todo el mundo habla, por no ser algo serio. Ni siquiera el jugador de Racing lo pedia (Ivan Maggi). Un robo más en las estadísticas de Independiente, que se anotan en los libros, pero que no salen nunca a reconocerse. El gol del partido lo hizo Enzo Copetti desde los 12 pasos, y acabó con el partido en el clásico de Avellaneda.

Santiago Laise

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Redactor.

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