Noche de gala

El Estadio Libertadores de América se volvió a vestir de gala, esta vez no recibió al equipo que conduce Lucas Pusineri ni a los de Marcelo Gallardo, en cambio recibió a dos glorias del club:»El Chivo» Pavoni y «Pepe» Santoro.

A pesar de la noche calurosa los hinchas de Independiente regresaron sus rostros cuando «El Chivo» y «Pepe» aparecieron por el túnel de la Paltea Erico y emprendieron en una larga caminata, como su trayectoria en el club, hacia el centro del campo de juego. El verde césped se puso de punta, como los pelos de cada uno de los hinchas de Independiente. El rocio era las lágrimas de los que los vieron defender el manto.

Por causa del Covid-19 el marco no era el ideal. No había ojos puestos en ellos, pero si faroles que iluminaron la noche de Avellaneda. Las tribunas que están atrás del arco que defendió hasta la última gota y el último superior Pepe llevarán su nombre. Al otro lado de la cancha, atrás del arco donde El Chivo fusiló con sus penales a tantos arqueros llevará su nombre.

Mientras El Chivo y El Pato quedaban asombrados con la inmensidad del Libertadores de América, desde afuera, adentro de sus cabezas, en cada casa con una bandera del Rojo se escuchaba: «Gracias Señor Pastoriza, por todo lo que nos da, esta hinchada le agradece, le agradece hasta el final».

Y se escuchaba porque no es el único cambio de look que tendrá el LdA, sino que a las afueras. Atrás de la platea que lleva el nombre del máximo goleador del fútbol Argentino, se reinaguro la calle José Omar Pastoriza, el director de la orquesta. Y como lo hacía el Pato, cambió todo, lo volvió más Independiente. Los paredones se pintaron de rojo, con la inscripción del nombre del fiel y todas las copas que el Rey supo levantar.

 

 

Foto: Independiente

Anto Olivares

Anto Olivares

Estudiante de Periodismo Dep. Fundamentalista del Tiki-Tiki @AntoneOlivares

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