En el patio de casa, hazaña

Independiente es sin dudas el Rey de Copas. No solo por el número de copas ganadas, sino por el fútbol desarrollado y sus hazañas ante la adversidad. En una de esas hazañas nace la “mística” copera. Fue hace 56 años y repasamos ese día.

A pesar de que medios, dirigentes y jugadores contrarios declararon y declaren que la mística copera de Independiente no existe o es para “los giles”, la mística está vigente cada día, recordemos el partido por la Copa Sudamericana vs. Atlético Tucumán o la final de esa misma copa vs. Flamengo en el Maracaná, la última victoria como visitante ante Corinthians por la Libertadores 2018 o la agónica clasificación vs. Fortaleza en el último minuto por la postergada actual Sudamericana.

Ante todos los malos pronósticos o las incidencias negativas del juego, el Rojo supo salir victorioso. Pero retrocedamos en la historia para revivir esta efeméride y encontrar el momento donde nace la famosa “mística copera”.

Volvamos a 1964, por la Copa de Campeones de América (ahora Libertadores). El Rojo integró el grupo 2 junto a Millonarios de Colombia y Alianza Lima de Perú que con 2 victorias y 2 empates, accedió a la segunda fase. Tocó enfrentar al Santos de Pelé, al bicampeón del mundo (le había ganado al Benfica y al Milán por la Intercontinental). Si bien ya se habían enfrentado por un amistoso en la Doble Visera donde Independiente goleó 5-1, el equipo brasilero tenía jugadores de una calidad insuperable, lleno de figuras, que se habían consagrado campeones del mundo con la selección verdeamarela.

Ya el 15 de julio por la ida, en el mítico Maracaná ante casi 25000 espectadores, Independiente edificó una de las mayores hazañas del club y por qué no, del fútbol sudamericano. El equipo paulista, dirigido por Lula, formó con: Gilmar, Ismael, Modesto, Dalmo, Zito, Haroldo, Peixnho, Lima, Toninho, Almir y Pepe. Por su parte, los Diablos Rojos, comandados por Manuel Giudice, salieron a jugar con: Toriani, Guzmán, Rolan, Ferreiro, Mori (Acevedo), Maldonado, Bernao, Mura, Suárez, Rodríguez y Savoy.

Según medios de Brasil, el local se hizo del control de la pelota y de las mejores oportunidades. Arrinconó al Rojo hasta que, a los 23 minutos, con un tiro libre de Pepé, pudo ponerse 1-0 arriba. El trámite no cambió y 10 minutos después, Rossi registró el 2-0.

El dueño de casa se sintió ganador y sobró el final del primer tiempo. Fue ahí cuando el Rojo en 5 minutos, empató el marcador. A los 38 y 44 minutos, Mario Rodríguez y Raúl Bernao anotaron respectivamente y, con la situación igualada, se fue el primer acto.

En el segundo tiempo se notó a un Santos nervioso, desesperado por convertir, lo que lo llevó a errar varios goles. Mientras, Independiente aguantaba. Parecía más cerca el gol brasilero, pero no. Los Diablos Rojos tenia una hoja más por escribir en la historia, y la escribieron: Raúl Savoy envió un centro que Luis Suarez conectó y a los 44 minutos, el equipo de Avellaneda se puso arriba 3-2.

Y así terminó el encuentro. Victoria de Independiente por 3-2 en el Maracaná. Ante todos los condimentos contrarios, Independiente hizo historia: fue la primera vez que un equipo extranjero ganó en ese estadio y el único argentino. La mística nació. Ese sería el primer maracanazo Rojo.

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