El resplandor, El exorcista, Pesadilla en la calle Elm, Viernes 13, Saw, La llamada, etc.

Nuevo papelón del rojo y van. Caída 1 a 0 ante Gimnasia, quien hasta hoy era el peor equipo por lejos de la Superliga.

Cuesta poner en palabras lo que siento en este momento. Una mezcla de desazón, bronca, odio, dolor y un cóctel de otras muchas emociones todas ellas negativas. Perdón si en estas pocas líneas no encuentro explicación para lo que acabamos de ver, pero mi limitado conocimiento, o quizás la bronca que experimento en este momento, no me permiten contarles de forma fehaciente lo que hoy vimos en el Estadio del Glorioso Club Atlético Independiente.

Y esa misma desidia, esa misma desazón es la que tampoco me ha permitido elegir un único título De Película como acostumbro, o más bien acostumbraba hacer en otros tiempos. Por otra parte, mi amor por el séptimo arte y las películas clásicas de horror conspiraron en contra de la elección de un título único. La premisa era simple: elegir el film más horroroso. Sin ánimo de desmerecer a directores y actores de estas auténticas joyas (algunas de varias que pudieron formar parte del título) ninguna de ellas era lo suficientemente terrorífica como para ilustrar lo que fue hoy Independiente. Por eso simplemente las puse a todas. Y creo que ni aun así es suficiente.

A partir de este punto me detengo y prevengo al hincha, al único por el que hoy voy a mostrar respeto, que si espera un análisis del encuentro como otrora acostumbraba hacer este, su humilde servidor, no pierda tiempo leyendo esta nota. O más bien este descargo porque llamar “nota” a este texto que simplemente es un desahogo sería faltar el respeto al periodismo (al auténtico periodismo no la basura que vemos a diario en la televisión) y a mi formación como periodista deportivo.

El caso es que me parece tan absurdo analizar futbolísticamente lo acontecido que simplemente no lo voy a hacer. Porque, convengamos, Gimnasia colaboró de forma más que satisfactoria para que esto se parezca a un casados vs solteros un domingo a las 4 de la tarde después de comer el asado y haber estado tomando cerveza desde 10:30 hasta minutos antes de comenzado el cotejo. Un encuentro tan plagado de errores que podrían bien esos 90 minutos cubrir la franja horaria completa de un programa de bloopers deportivos. Sepan disculpar, mi paladar sediento siempre de buen fútbol conspira contra la sola idea de analizar “eso”.

Ya expresado lo horrible que fue el partido, la total falta de ideas, los horrores en todas las líneas, etc., podría continuar este descargo diciendo qué cosa puede rescatarse de positiva. Esta quizás sea la parte más fácil de redactar: nada. Absolutamente nada. Incluso pensé si entre sus buenas intenciones no podía hablar de la actuación de Roa. Pero la verdad es que con buenas intenciones no alcanza, así que decir que de positivo simplemente no se rescata nada.

Y ahora seguramente veremos en la semana, porque para esas cosas tienen una inventiva bárbara no así para sacar al club del foso en donde lo metieron, a los dirigentes recordándonos que veníamos de estar en B, que las instalaciones estaban mal, y la burda palabrería que ya nos conocemos al dedillo. Señor Moyano, simplemente decirleque sabemos muy bien de dónde venimos. Porque nosotros estuvimos ahí para poner al club de pie mientras peleábamos por no irnos, y usted en cambio ya nos daba por muertos y veía al club irse sin que le importe tres pepinos; y porque acompañamos del primero al último partido en lo que fue el torneo que nos devolvió a primera, cosa que usted dudo que haya hecho porque apareció recién al final aprovechando la fragilidad de un inoperante Cantero.

Y mejor ni hablemos de la economía de un club que vendió por 50 millones, pero resulta que se debe dinero por los pases de varios jugadores y por los salarios de los mismos. Entonces, según ustedes, el dinero se destinó al mejoramiento de los predios, de las cuáles la obra más importante fue la Milito-Agüero, que se llamó así porque el dinero lo pusieron… Y bueno, capaz que le tendrían que haber puesto Moyano-Maldonado  a la obra, digo por eso de querer aparentar. Ah, y por las dudas si les ocurre querer hablar que en su gestión se la Sudamericana, les cuento una cosa: con Comparada también se ganó una. Y no hace falta que explique cómo dejó al club, ¿o sí?

Realmente esta semana volví a sentir algo que no sentía desde los tiempos nefastos de Cantero: preocupación extradeportiva. Me preocupa qué pueda pasar institucionalmente con el club. Porque la oposición, y losiento mucho si alguien se enoja, es una caterva de cachivaches. Uno más payaso que el otro. Me cuesta ver un dejo de esperanza cuando oposición y oficialismo se pelean por ver quién es más impresentable. De ahí mi preocupación, y ojala un candidato con una propuesta superadora aparezca a competir a esta dos facciones nefastas. Por ahora, no lo veo.

Y ya para poner fin a este descargo, pedirles una sola cosa a los jugadores. Que pongan ganas, que tengan vergüenza profesional, que sean hombres sabemos bien que es mucho pedir. Solamente esto: hoy en cancha estuvieron glorias de esta institución. Pavoni, Bochini, Bertoni. Cada vez que alguno de ellos pase por delante de ustedes, agachen la cabeza. Porque esas glorias hicieron gigante esta institución,cuya camiseta ustedes se encargan de pisotear a semana a semana. No los miren a los ojos. Por respeto. Y de paso, sitienen la enorme bondad y generosidad de no seguir escribiendo páginas negras en nuestra gloriosa historia, sería un lindo gesto de su parte antes de que se vayan todos para no volver jamás.

Leo Herrera

Con Estilo Rojo

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Redactor/a de ConEstiloRojo

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