Columna de opinión: «Volver a ser»

Apenas 12 horas pasaron del sonido del silbato que marcó no solo el final del partido por los cuartos de final de la tan ansiada Copa Libertadores; sino que con este partido se cierra una hermosa seguidilla de mas de un año y medio en el cual nuestro querido Independiente amortizó el costo de los pasaportes recorriendo es mas de una oportunidad tierras brasileras, tierras peruanas, chilenas, paraguayas y hasta japonesas; esto nos permitió nada mas y nada menos conquistar dos nuevas estrellas internacionales que fueron la base para la búsqueda del sueño de alzar la Octava, sueño que ayer se nos escapó como agua entre los dedos no solo por los groseros errores arbitrales y del VAR, sino también por lo que considero al menos yo, un excesivo respeto ante un rival de la envergadura de River, al cual ante cada variante táctica que proponía se le hizo frente con un sin fin de variantes de esquemas y nombres que termino confundiendo al equipo mas que ordenarlo.

Dicho esto, lo primero que sentí fue dolor al ver que se nos escapó una gran oportunidad en una serie en la que supimos (quizás sin darnos cuenta) estar en ventaja y no tuvimos la intensidad (palabra que incorporamos a nuestro léxico en la era Holan) para sostenerla. Sentí también mucha bronca, entendiendo que en el fútbol no siempre ganan los mejores (sino Messi debería tener al menos un mundial con nuestra selección) y digo bronca porque sin dudas mas allá de las diferencias futbolísticas a favor del rival, el VAR vuelve a demostrar que no es una herramienta que garantiza justicia dentro del campo de juego.

Con la bronca y el dolor a cuesta, terminado el partido, me dirigí a la sala de conferencias con la absurda intención de encontrar en las palabras de nuestro entrenador el empate del partido como si fuese un niño que de forma caprichosa no entiende que esta vez no será la oportunidad de obtener aquello que tanto quiere, como si fuese mi hija Catalina que se puso triste porque el «Rojo no ganó la Copa» y hoy por la mañana me pedía perdón porque me  esperaba al volver de la cancha para abrazarme y se quedó dormida en mi cama y no pudo hacerlo, como si fuese un simple hincha de 30 años que por primera vez pudo tener la posibilidad de ver a mi querido rojo en la disputa de unos cuartos de final de la Libertadores y soñaba con ver la final con mi viejo en la cancha imaginando un abrazo victorioso interminable.

Sin nada por hacer por lo que ya había sucedido, lo primero que le manifesté al señor Ariel Holan fue mi agradecimiento por hacer de mi equipo un equipo competitivo y a la altura de nuestra historia, finalizado el sentimentalismo, entendí que debemos todos cambiar el «chip» y dar vuelta la página para comenzar a trabajar en lo inmediato: la Superliga, el torneo local que es otra de las competencias que debemos volver a tener como prioridad para «Volver a ser, lo que una vez fuimos».

En consecuencia, le hice a Ariel Holan una pregunta tramposa ¿Cómo motivar a este equipo para dejar atrás la derrota y apuntar los cañones a la Superliga?. Sostengo que es una pregunta tramposa porque no era solo para el director técnico, sino para todos los hinchas de Independiente.

¿Cómo damos vuelta la página para cerrar este dolor y unificar fuerzas para crecer en la Superliga? ¿Cómo manejar la ansiedad de ver al rojo cada 7 dias, cuando nos acostumbramos a verlo cada 3 y en varias canchas desparramadas por Sudamérica?

Sin dudas la respuesta es realizar los análisis necesarios y pertinentes. Sin dudas hay cuestiones que resolver para crecer como equipo y volver a tener el alto vuelo que este Independiente supo tener a finales del 2017. Sin dudas se fueron jugadores de jerarquía que no fueron bien reemplazados hasta el momento. Sin dudas hay jugadores que tuvieron una merma en su rendimiento que preocupa. Sin dudas hay refuerzos que no reforzaron. Sin dudas hubo decisiones técnicas y tácticas que no dieron las respuestas esperadas. Sin dudas es un tiempo de aprendizaje.

Pero también sin dudas, no debemos destruir lo que se realizó bien, sin dudas no podemos pensar que todo lo hecho hasta el momento no sirve de nada, sin dudas no podemos destruir lo que a priori es el proyecto futbolístico mas serio y consistente que nuestra institución transita en los últimos 25 años. 

Sin dudas no debemos dejar de ser exigentes, pero si exitistas, lo que hace 2 meses era la obtención de la 18va copa internacional, hoy no debe cambiar el proyecto ante una caída.

Si de verdad queremos «Volver a ser…»  estoy convencido que este es el camino y que volver todo a foja cero solo llevaría este horizonte a algo mas lejano. 

Hoy mas que nunca #TodosJuntos #TodoRojo

 

 

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Matias Boccarini

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Profesor. CSR Eventos De los creadores de @conestilorojo Padre de Catalina y Lionel.

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