El camino del Rey

El Rojo llegó a los Cuartos de Final de la Copa Libertadores por primera vez en 28 años. El rival a vencer era nada más ni nada menos que River Plate. Con Estilo Rojo te trae todo el camino del Único Rey a lo largo y ancho de la máxima competencia continental.

Independiente inició la actual edición de la Copa Libertadores un 1° de marzo vs Deportivo Lara en Venezuela, abriendo el Grupo G que compartiría con Millonarios de Colombia y el Corinthians de Brasil. Desde los papeles, “el Depor” era el rival más accesible del grupo. Un equipo que fue fundado en el 2009 y disputaba por segunda vez en su historia la Libertadores. El Rojo se topó con un equipo que sorpresivamente ganaba desde los 10 minutos del primer tiempo con un gol del colombiano Carlos Sierra. El equipo dirigido por Ariel Holan, que jugó uno de los peores partidos del semestre pero, a pesar de eso, fue el que más ocasiones de gol generó, había formado aquella vez con Campaña; Bustos, Franco, Figal, Sánchez Miño; Gaibor, Domingo, Meza; Benítez, S. Romero, Menéndez. 

 

 

Tras el primer traspié, el 15 de marzo el Estadio Libertadores de América esperaba por el campeón vigente de la Copa Sudamericana que no disputaba un partido de Libertadores en dicho estadio desde el 2013. El rival a vencer era Millonarios de Colombia, campeón actual del torneo cafetero. El DT del Rey de Copas optó por Campaña; Bustos, Franco, Figal, Sánchez Miño; D. Rodríguez, Domingo, Benítez; Meza, Gigliotti, Fernández para enfrentar a “los Embajadores”. El único gol del partido lo iba a marcar Martín Benítez a los 24 minutos de la primera mitad tras una gran asistencia de Fabricio Bustos para darle los primeros 3 puntos en la Copa Libertadores al Rojo y reponerse del golpe en tierras venezolanas.

 

 

Luego del clásico vs Boca, el Rojo recibiría al Corinthians de Brasil (también campeón actual de su país) el rival más fuerte del grupo. Para dicha cita, Holan eligió a Campaña; Bustos, Figal, Amorebieta, Silva; Gaibor, Domingo, Benítez; Verón, S. Romero, Menéndez. Independiente fue claro dominador del partido, generó las jugadas más peligrosas, pero fue el Timao quien se llevó los 3 puntos por la mínima, tras un buen cabezazo de Jadson que Campaña no pudo sacar y terminó metiendo en el propio arco. A Independiente aquella noche no le convalidaron un gol lícito por un supuesto offside y no le dieron un claro penal luego de una ejecución de tiro libre de Fernando Gaibor. Hasta éste partido, la institución de Avellaneda sumaba 3 puntos de 9 posibles producto de 1 victoria y 2 derrotas, ocupando la 4° posición del Grupo G.

 

 

Exactamente dos semanas después, y con un parate por fecha FIFA de por medio, Independiente viajó a tierras cariocas para disputar el primer partido de la segunda rueda de la zona de grupos. El Rojo quería tomarse revancha de aquel partido que le fue esquivo en Avellaneda y formó con Campaña; Bustos, Franco, Amorebieta, Figal, Sánchez Miño; Meza, Domingo, D. Rodríguez, Benítez; S. Romero jugando con una linea de 5 en el fondo y una única referencia de área. El Arena Corinthians fue testigo de un partido que se abrió “desde el vestuario” con un gol tempranero de Martín Benítez a los 2 minutos de la primera parte. Independiente que jugaba de contra se encontró con el segundo gol desde un córner cerrado que ejecutó Maximiliano Meza y que Ángel Romero, hermano del ex Racing, metió en su propio arco. Pero el local descontó 7 minutos después tras una desatención de la defensa y una buena definición de Jadson. Ya casi en la agonía del partido, Emerson se fue expulsado por una patada descalificadora a Sánchez Miño. Por primera vez en la Copa, Holan cedió la pelota y ganó con claridad, en lo que fue una de las mejores presentaciones del equipo en lo que va de ésta edición.

 

 

El próximo destino fue El Campín de Colombia para visitar a Millonarios. El Rojo llegaba 3° del grupo a este choque por diferencia de gol y no debía perder para depender de si mismo. Los 11 elegidos por el DT fueron Campaña; Figal, Franco, Amorebieta, Silva; Domingo, D. Rodríguez, Benítez; Verón, Gigliotti, B. Romero. El local se pondría en ventaja recién a los 14 minutos de la segunda mitad desde los 12 pasos, luego de una mano insólita de Amorebieta que el árbitro no dudo en cobrar como intencional y decretar la pena máxima. Fue Cadavid quien cambiaría penal por gol. Pero Independiente no dejó de buscar el empate y lo consiguió luego de una corrida memorable de Emmanuel Gigliotti quien recibió un pase en profundidad, llegó al área, se quitó de encima a la marca con un freno de antología y definió al ángulo de Fariñez. Así fue como Independiente consiguió un punto en Colombia, sumaba 7 de 15 puntos posibles y llegaba a la última fecha en zona de clasificación.

 

 

Último partido de la zona de grupos. de local y ante un rival que había sorprendido al Rey de Copas en su debut. Deportivo Lara llegaba al Libertadores de América con la ilusión intacta de que una victoria lo metía, por primera vez en su historia, en octavos de final. El Rojo, por su parte, debía sumar de a 3 para depender de si mismo. Los 11 encargados de llevar a Independiente a octavos de final luego de 23 años. con estreno de camiseta incluido, fueron Campaña; Bustos, Franco, Figal, Silva; Gaibor, D. Rodríguez, S. Romero; Meza, Gigliotti, Benítez. Llegó al primer gol del partido y de qué manera: córner cerrado desde la derecha ejecutado por Martín Benítez que se metió en el primer palo con un poco de ayuda de Lugo, arquero de la visita, quien se encontró con la pelota ya en la linea del arco. Gol olímpico. A los 15 minutos del complemento Diego Carrillo vería la roja por acumulación de amarillas y dejaría a Deportivo Lara con uno menos. A 9 minutos del final, una buena triangulación entre Meza – Benítez – Gigliotti culminó en un gol del Puma que le daría el resultado final al partido y metería al Único Rey en octavos de final.

 

 

Finalmente, 23 años después, octavos de final. El rival: Santos de Brasil. En el sorteo el Rojo salió favorecido ya que, a priori, era uno de los rivales más accesibles por el presente en el Brasileirão (estaba al borde del descenso). A la cancha saltaron Campaña; Bustos, Britez, Burdisso, G. Silva; F. Silva, P. Hernández, Meza; Cerutti, Gigliotti, B. Romero. El partido de ida que se disputó en el Libertadores de América fue un empate en cero, en el cuál Campaña no pasó sobresaltos porque no recibió remates al arco y la figura del partido fue Vanderlei, arquero del Santo. Una de las dos incidencias de este partido, de mayor relevancia, fue la roja a Dodó promediando los 37 minutos de la segunda parte, dejando a su equipo con uno menos en el final. La segunda incidencia, y la más importante, fue la mala inclusión de Carlos Sánchez en el partido. El ex River y Godoy Cruz entre otros debía una fecha de suspensión de su paso por el Millonario y tenía que cumplirla en la ida contra Independiente. El Santos, excusándose de que no estaba al tanto, alineó al uruguayo en los 11 iniciales y la CONMEBOL, luego de que la Comisión Directiva del Rey de Copas presentase en tiempo y forma un descargo, le dio por ganado el partido 3 a 0 a Independiente a horas del partido de vuelta que se disputaría una semana después en el Estadio Pacaembú.

 

 

En la vuelta, ya con la decisión pública de CONMEBOL, Ariel Holan decidió parar un equipo distinto en cuanto a formación y nombres, respecto a los que habían disputado la ida: Campaña; Bustos, Franco, Britez, Figal, G. Silva; F. Silva, P. Hernández, S. Romero, Meza; Gigliotti. El Rojo dominó completamente el partido, Campaña tuvo un par de intervenciones que mantuvieron el cero en el arco rojo y fue Independiente quien erró las dos más claras del partido. La primera en los pies de Maximiliano Meza desde los 12 pasos. Remate al palo derecho de Vanderlei, media altura y sin potencia que el mismo arquero atajó. La segunda ocasión fue en el final del complemento en los pies de Pablo Hernández quien reventó el travesaño, la pelota picó en la linea y salió. El partido no se pudo finalizar por incidentes con la parcialidad local y el árbitro decidió finalizar el encuentro clasificando a Independiente a los cuartos de final por un resultado de 3 a 0 en el global.

 

 

Una nueva serie ante un rival para nada tranquilizante. Así llegó Independiente a los Cuartos de Final donde cruzaría a un viejo (y temible) conocido por copas internacionales: River Plate. El equipo que dirige Marcelo Gallardo llegaba luego de ganarle a Racing en los octavos de final 3 a 0 en el global, habiendo hecho todos esos goles en el partido de vuelta en el Monumental. El partido de ida se disputó en el Libertadores de América e Independiente formó con Campaña; Bustos, Franco, Figal, Sánchez Miño; Domingo, F. Silva, P. Hernández; S. Romero, Gigliotti, Meza. El partido tuvo a River como protagonista en los primeros 45 minutos, llegando con claridad, presionando la salida de Independiente e inquietando a Martín Campaña con algunos remates complicados. Del lado de Independiente, la más clara: Meza tiró a colocar y su remate se encontró con el travesaño. La segunda mitad fue toda de Independiente. Con el ingreso de Gastón Silva por Francisco Silva, el Rojo paró una -falsa- linea de 5 en el fondo y se sintió mucho más cómodo reteniendo las subidas del rival y proyectandose en el ataque. Tal es así que el mismo G. Silva, tras una magnífica jugada grupal (clásica del Independiente campeón del 2017), llegó al área rival, remató cruzado y la pelota se estrelló contra el vertical derecho de Armani. Un Armani que sería tapa de diario del -jueves- lunes por un tapadón a un remate de Gigliotti que era gol en todos lados: mala salida del millonario, pelota para Meza sobre la banda izquierda, éste vió a Gigliotti que entraba solo por el medio, y fue el Puma quien remató al medio del arco estirandose con su pierna derecha para meter la pelota en el arco de Armani que parecia prácticamente vencido pero voló por inercia y le ahogó el grito al Puma. En el rebote, Bustos la tiró apenas por encima del travesaño. River, no obstante, llegó mucho al arco de Independiente tras el ingreso de Mora e hizo figura a Campaña.

 

 

La vuelta, dos semanas después, fue en el Monumental. Con una estadística para nada favorable Independiente debia mantener el 0 – 0 conseguido en la ida para forzar los penales, ganar o empatar por cualquier otro resultado para clasificar a semifinales. A River solo le servia la victoria. Ariel Holan, a pesar de que se sabia que el Millonario saldría a buscar el partido en su cancha desde el minuto cero, decidió para un equipo ofensivo y formar con Campaña; Bustos, Franco, Figal, G. Silva; F. Silva, Domingo, P. Hernández; Benítez, S. Romero, Meza. El partido, de principio a fin fue dominado por el equipo que dirige Marcelo Gallardo. Presionando la salida de Independiente, atacando con mucha gente, con un Nacho Fernández y un Exequiel Palacios intratables generaron mucho juego y muchas ocasiones que los delanteros no supieron definir. Tras el descanso, Holan decidió enviar a Emmanuel Gigliotti a la cancha en lugar de Pablo Hernández -de una actuación muy pobre- para tener mayor peso ofensivo. Y así fue. El Puma, en la primera que tuvo, recibió en soledad en el área, enganchó para el medio para colocarla al segundo palo y su remate se encontró con un defensor de River que lo despejaria. De ese depeje salió una contra letal para un Independiente que quedó muy mal parado atrás y de esa forma Ignacio Scocco adelanto al local. Pero apenas unos minutos más tarde, tras un pelotazo desde el fondo para el Puma, quien aguantó la marca de Pinola, cayó al piso pero se reincorporó rapidamente para ganarle en velocidad a Maidana, pisar el área y rematar a las manos de Armani, que no pudo contener y dió un rebote que Silvio Romero aprovechó para empatar el partido. Con ese resultado, Independiente accedia a la semifinal de la Copa Libertadores, pero inexplicablemente salió a presionar al rival y, en una jugada desafortunada, quedó mal parado -nuevamente- y Quintero, que habia ingresado minutos antes, pusó al Millonario nuevamente en ventaja. Independiente siguió buscando el partido con, prácticamente, los 11 jugadores en campo de River y dejaba espacios en el fondo que River aprovechaba para jugar de contra. Y en una de las tantas contras que tuvo, tras un mal pase de Domingo a Gigliotti, Santos Borré liquidó la serie y puso cifras definitivas. 3 a 1 para los de Nuñez y despedida de la Libertadores para Independiente.

 

 

Fin de la ilusión para el hincha, jugadores, cuerpo técnico y dirigentes. Pero no hay que tirar todo lo logrado en este año y medio por la borda. Que sirva de enseñanza, para no volver a pecar de inocentes y para estar preparados la próxima vez. Éste Independiente no es el mismo que salió campeón el año pasado. No se le dan los resultados, no tiene un juego vistoso y perdió ese Compromiso Actitud e Intensidad que tanto se pregonaba meses atrás pero es un Independiente que está pasando por un crecimiento exponencial y debe continuar por este sendero para volver a ser. Después de todo, Rey hay uno solo.

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Ezequiel Fondacaro

Ezequiel Fondacaro

Pondremos siempre altanera nuestra divisa granate y en medio un gran combate flameará nuestra bandera

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