#DePelícula (フィルムの) | “Rashomon”

Más Rey de Copas que nunca, Independiente venció en Japón al campeón de ese país, el Cerezo Osaka, 1 a 0 con gol de Silvio Romero.

Los retornos auspiciosos siempre son motivo de alegría ¿Por mi vuelta hoy a los archivos de Con estilo Rojo? Pero no, por favor. Estoy hablando de un retorno auspicioso en serio. Uno que esperábamos desde hace mucho. Tanto como ocho meses, cuando en aquel glorioso 13 de diciembre el capitán de entonces, Nicolás Tagliafico, levantó la decimoséptima.

El Rey de Copas dice presente en Japón, una tierra que ya lo ha visto gritar campeón otras dos veces (1984 y 1995). Por eso hoy en esta edición especial de De Película me permito poner este film que muchas veces no puse en anteriores notas porque quería reservarlo para algo especial. Algo como lo que sucedió hoy. Aunque muchos especialistas coinciden en que la mejor muestra del Séptimo arte Nipón es Los siete samuráis (una auténtica joya si se me permite la escueta crítica) del genio Akira Kurosawa, en opinión de su humilde servidor no existe mejor película japonesa que Rashomon, del año 1950 y el mismo director que Los siete samuráis.

Durante la primera etapa, Independiente fue dominador absoluto. Las chances que generaba no eran claras y la profundidad era un déficit por momentos exasperante. Sin embargo su rival no proponía nada en ataque, limitándose exclusivamente a cerrar bien los espacios; con lo cual el rojo hizo de la tenencia de pelota su principal fuerte.
A los 8 minutos llegaría la primera jugada polémica, un centro de Meza desde la derecha, la pelota pega claramente en la mano del defensor del conjunto japonés. Un penal muy evidente que el árbitro, como parece ser la costumbre en encuentros internacionales en relación a fallos contrarios, no vio (¿o no quiso ver?).

Los remates desde afuera del área parecían ser, en un momento donde faltaba precisión, la vía para abrir el marcador. Tal es así que a los 15 minutos con un tiro libre del “Tucu” Hernández el rojo por muy poco no abrió el marcador. Además hubo algún intento de buscar el arco por parte de Martín Benítez, pero sin demasiado éxito.

La pasividad, no obstante, del campeón nipón mantenía viva la ilusión de que el marcador se abriría pronto. Y así fue. A los 27 minutos una gran combinación entre Romero, Bustos y Meza; este abrió al medio para un Benítez solitario. Martín filtró un pase que, con algo de fortuna, rebota en dos defensores del Cerezo Osaka y, en medio de la confusión, el propio Romero aprovechó para, luego de eludir al portero Tanno, marcar el único tanto del encuentro.

Durante los últimos minutos del primer tiempo y los primeros diez del segundo, el encuentro fue por el mismo cauce. Independiente dominaba con su juego ante un conjunto local que seguía esperando sin siquiera animarse a presionar la salida roja. Todo cambiaría con las modificaciones hechas por el DT Jong-Hwan Yoon, sobre todo el ingreso del brasileño Souza y el delantero Ando, el primero aportando en equilibrar el mediocampo; y el segundo, metiendo mucha presión arriba valiéndose de su velocidad. Aquí llegaron las mejores acciones del conjunto local que tuvo un par de situaciones claras como para igualar, especialmente dos córners consecutivos promediando el complemento en los que respondió muy bien el capitán Martín Campaña.

Lo que restó del encuentro fue bastante sufrido sobre todo porque se comenzaba a notar el cansancio propio de jugadores que recién arrancan la temporada. Sin embargo al final (un final que se dilató mucho más de los cuatro que adicionó el árbitro) fueron las alegrías. La tan ansiada conquista, la Nro. 18 en la vitrina del único y verdadero Rey de Copas.
Y dejando un poco de lado la felicidad por este nuevo logro, quiero volver un poco a la película que da nombre a nuestra nota de la fecha. Pienso en la trama del brillante film de Kurosawa, una mujer violada por un ladrón y su esposo asesinado. La película nos muestra el relato de quienes formaron parte del hecho: el ladrón, la mujer, el hombre muerto (que habló a través de una médium) más algunos testigos (y no cuento más para no spoilearles esta joya que recomiendo enérgicamente).

Cada quien contaba la historia de una forma diferente, y es justamente así como está actuando el periodismo, con su mal disimulado favoritismo, y como también imagino a la AFA y Conmebol. De momento, los primeros ya están contándole a la Mentira Nacional copas que no estoy seguro si se jugaron antes o después de la Segunda Invasión Inglesa (aunque tengo la teoría que Santiago de Linniers fue juez de línea en ese match). Por otra parte, ya vislumbro a Angelici y sus fieles asistentes Tapia y Alejandro Domínguez, reunidos en comité de urgencia, diagramando el retorno de la Copa Máters, de la que sólo puede jugar Boca y el campeón de la segunda división de Venezuela. O algo por estilo. Si algo me llama la atención de esta gente es su poco ingeniosa inventiva.

A todos ellos, que sigan regalando copas en escritorios, que en la cancha sólo el Rey las gana.

#LeoHerrera

Redactor.

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