#DePelicula: Benítez quiere ser torero

Enorme victoria de Independiente ante el siempre difícil Newell’s por 4 a 2 con goles de Bustos, Rigoni y Gigliotti (2) para el rojo, y Rodríguez y Scocco para la lepra.

En la sección De película de hoy queremos traerles un clásico de los inicios mismos del cine, más concretamente, del cine español. El director Ángel García Cardona presentaba, allá por 1910, este trabajo muy típico de la época, donde no sólo lo común en los films eran en blanco y negro y mudos, sino también otros signos típicos: gestos exagerados, mujeres con grandes trajes y muchachitos con boinas, movimientos rápidos y la cámara siempre estática. En este caso, el protagonista del corto es un tal Benítez, que deseaba ser torero (tal como lo indica el nombre de la película) pero que en lugar de eso sólo logró meterse en problemas. Algo similar sucedió en la noche rosarina, donde el protagonista (y figura) fue también un tal Benítez, pero que a diferencia del personaje del corto español, pudo ser un auténtico torero y meter en problemas, no a sí mismo, sino a los rivales.

Durante la primera mitad, el dominio de pelota fue compartido. Independiente era más punzante, pero poco contundente para terminar las jugadas y quizás por eso no se fue al descanso arriba en el marcador. A los 3 minutos puso el 1 a 0 por intermedio de Bustos, quien recibió un gran pase de Benítez y disparó un potente remate que se le coló al portero Pocrnjic, luego de que se desviara en uno de los defensores. Pudo haberse marcado el segundo tanto, de no haber sido por la mala conexión que hubo entre los atacantes a la hora de dar el toque final.

Promediando la etapa, Newell’s se encontró más con la pelota, y aunque no tenía mucho precisión, el entusiasmo de sus jugadores y los pelotazos siempre complicados al área roja amenazaban con inquietar a un rojo muy tranquilo hasta ese momento. Tanto ir tuvo su premio para los locales y a los 20 minutos Ignacio Scocco señaló de penal (bien cobrado por mano de Erviti) la igualdad con la que finalizarían los 45 iniciales.

En el complemento se vio a un rojo definitivamente superior. Antes había tenido pasajes muy buenos, pero sin llegar a ser claramente dueño del partido. Ganaba en el medio, presionaba arriba, era prolijo para salir y, fundamentalmente, volvía loco a los laterales leprosos que nunca pudieron con la habilidad combinada Barco, Rigoni y Benítez. Y fueron estos dos últimos quienes precisamente se juntaron para marcar el segundo. El “torero” arrancó por derecha y el ex Belgrano se tiró al medio para recibir el pase y sacar un violento remate que coló por el primer palo, para asó ponerse 2 a 1 arriba.

A partir de aquí fue todo de Independiente. El local se vio aún más superado que antes y no encontraba la manera de entrar en juego. Dejaba muchos espacios en el fondo en su afán de ir a buscar y el rojo no perdonó. A los 27 Gigliotti marcaría el 3 a 1 conectando un gran centro de Barco desde la izquierda; y cinco minutos más tarde el propio puma señalaría el cuarto aprovechando una mala salida del fondo leproso. Con esto el número 32 coronaría un encuentro que, aún sin goles, fue brillante.

El descuento de Maximiliano Rodríguez en el segundo minuto recuperado quedó para la estadística, si bien es un llamado de atención para un equipo que quizás se relajó un poco de más.

La victoria debe servir para que el equipo definitivamente tome confianza y demuestren de local todo lo bueno que se ve como visitante. Se le ganó con claridad y contundencia a un rival muy difícil, que de local siempre complica y al que al rojo le costado mucho vencer en los últimos años. Se viene el partido más importante de este semestre, y nos encuentra jugando en casa donde todavía no se han podido conseguir los tres puntos. Estamos en un momento inmejorable para poder romper esa racha. La historia exige la victoria el próximo domingo. Deberemos ser, contrario a lo que dice el refrán, “torazos” en nuestro rodeo.

(Foto: Cambio Táctico)

#LeoHerrera

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