Barco: «Mi sueño era jugar en primera y ayudar a mi familia»

El juvenil del «Rojo» habló en exclusiva con el Diario Clarin sobre su historia de vida, cómo cambió su rutina a partir de su llegada a Independiente y sus referentes en el fútbol.

En el comienzo, habló de cómo era su día a día en Santa Fe, donde vivía con su familia, y cómo es ahora que se mudó a un departamento. «Mi vida era tranquila. Vivía con toda mi familia. Somos seis: mis viejos y mis tres hermanos. Tengo dos hermanas más grandes y un hermano de 16 años que se llama Cristian y también juega. Ahora vivo con mi viejo en Buenos Aires y estamos viviendo momentos muy buenos. Hacía falta que esté acá conmigo, porque yo estaba en la pensión y no iba a ser fácil vivir solo», contó Ezequiel Barco.

Si bien él lo tomaba como una cuestión del deporte, su mamá sufría mucho los continuos golpes que recibía en los partidos y decidió enviarlo a Buenos Aires a jugar. En relación a esto, expresó: «Allá me pegaban mucho y ella sufría. Yo le decía que eran golpes nada más pero a ella no le gustaba y decidió mandarme acá para cambiar el ambiente». Y continuó: «Acá te pegan un poco menos, igual me dan bastante. En inferiores también pegan mucho. Ahora estoy más acostumbrado a recibir patadas, son cosas del fútbol».

Antes de arribar a Independiente, el «Turri» se probó en el «Xeneize» y el «Millonario», pero recibió la negativa de ambos clubes. «Me fui a probar a Boca y River y no quedé. La verdad es que no estaba en un nivel para estar en esos clubes en ese momento. Sabía que todavía me faltaba mucho. Eso fue a los 14, 15 años», soltó.

Al ser consultado por las razones que lo llevaron a elegir Independiente, el volante de 17 años explicó: «Lo que siempre quise fue jugar en una cancha que tuviera todo el pasto. Acá las canchas están buenísimas y eso fue lo que más me gustó. Me costó adaptarme porque allá en Rosario era pura tierra y la pelota me picaba a la altura de la cintura, ja».

Si bien ahora vive con su papá, estar lejos de la familia no es sencillo y Barco lo sufrió bastante, sobre todo al comienzo cuando sufrió algunos problemas físicos que lo mantuvieron alejado de las canchas. «No es fácil la lejanía. Cuando estaba en la pensión extrañaba mucho a mi familia y a mis amigos. Encima cuando llegué y estuve tres meses parado, me bajoneó muchísimo. Yo me quería volver, no sabían si era algo del crecimiento o qué. El tema es que yo no jugaba y extrañaba todo el tiempo, me quería ir a la mierda», declaró. Y agregó sobre los motivos por los que decidió permanecer: «Los llamados de mi familia me hicieron quedarme. Aunque me hacían llorar, después de hablar me quería quedar. Los compañeros de la pensión me apoyaron todo el tiempo. menos mal que les hice caso a todos».

Interrogado por el tiempo que vivió en la pensión, exclamó: «Llegué a la pensión a principios de 2015 y me mudé a mitad de 2016. Me costó al comienzo pero hice amigos muy rápido. Compartimos muchas cosas juntos, de vez en cuando paso a saludar. A veces los visito en la pensión o sino salimos a algún lado. Yo prefiero venir a verlos acá porque si salimos a un shopping son más las fotos que me piden que el tiempo que paso con ellos».

A pesar de pasar un gran momento futbolístico, tanto en Independiente como en la Selección Sub20, y de tener numerosos compromisos a raíz de esto, Ezequiel continúa con los estudios. «Estoy en tercer año de la secundaria. Me cuesta una banda. Soy vago para el estudio. En Rosario repetí tres veces. Tengo que terminarlo. Curso por la tarde, pero a veces no voy porque no hago a tiempo. El ‘Tanque’ Denis me dice que siga estudiando y voy a tratar de hacerle caso», deslizó.

Por otra parte, se le preguntó qué es lo que le dicen aquellos jugadores con mayor experiencia y jerarquía, y respondió:«Los jugadores más grandes me dicen que me cuide con las salidas, con las comidas y me aconsejan. Me dicen que tenga cuidado, que me fije en donde me meto, con quien hablo. Me dijeron que iba a aparecer mucha gente que nunca estuvo conmigo ni me apoyó y es verdad eso». Y luego de reconocer que se le acercaron muchas personas a partir de su gran presente, soltó: «Yo siempre les contesté ahí nomás porque ellos no estuvieron cuando estuve mal. Me aferré a los que siempre estuvieron conmigo».

Ya desde antes de debutar, el nombre de Ezequiel Barco era muy conocido por los hinchas de Independiente y sus buenas apariciones en el primer equipo generaron una gran repercusión. En cuanto a lo que significa la exposición y cómo la manera, el integrante de la Sub20 de Úbeda, señaló: «Por ahora me llevo bien con la fama. Me gusta sacarme fotos y firmar autógrafos, pero también hay un momento que un poco cansa. Yo lo hago porque antes estaba en el lugar de los hinchas y les pedía fotos a los jugadores. Y a mi me gustaba cuando me decían que si».

Luego, sobre la expectativa de la gente cuando lo ven jugar y la responsabilidad que se genera sobre su persona, sostuvo: «Cuando agarro la pelota siento la expectativa de la gente y me viene una adrenalina que me da más ganas de jugar. No lo siento como una presión para nada».

Continuando con la entrevista, Nahuel Lanzillotta, periodista del diario, le consultó qué sueña cuando se duerme. Con la humildad que lo caracteriza, el juvenil aseguró: «Mi sueño era jugar en primera y ayudar a mi familia. Era lo único que quería, lo estoy haciendo».

Después de finalizar las jornadas de entrenamiento con el «Rojo», Barco sigue ligado al fútbol a través de la pantalla. «Miro mucho fútbol de Europa. Soy hincha del Real Madrid. Como equipo, me gusta más que el Barcelona. Cuando juegan el clásico quiero que gane el Madrid», contó, aunque a continuación hizo una salvedad: «Me gusta Ronaldo, pero Messi es el mejor del mundo».

Si bien sostiene que no suele copiar la forma de jugar de otros jugadores, el santafesino reconoce: Algunas veces intento hacer algo de lo que hace Messi, como tocar y llegar al área. Eso es lo que tengo que practicar más porque me está costando. Miro videos de Messi y de Iniesta porque ellos dan un pase y llegan al área y hacen goles». Y sumó cuando se lo interrogó por sus referentes: «Cuando era más chico me gustaba Riquelme. De ahora me gusta Miguel Almirón, es muy rápido. Miraba los partidos de Lanús solamente porque jugaba él».

También relacionado con los jugadores que admira, expuso: «El ‘Kun’ Agüero me encanta. Siempre está la ilusión de que vuelva y poder jugar con él. Una vez que vino de visita al club me lo crucé y le pedí una foto. Sería una alegría enorme poder compartir con él cualquier cosa cuando regrese».

Saliendo un poco del mundo rojo, el jugador habló de lo que significa vestir la casaca albiceleste y dijo: «Fue increible cuando me llamaron para la Selección, es una experiencia única y ahora que vamos a jugar el Sudamericano es genial».

Ya en el final, en relación a la preparación para el torneo juvenil que comienza en unos días, comentó: «Nos estamos preparando con todo, sabemos que tenemos la chance de revertir la imagen que quedó de los Juegos Olímpicos y queremos dar lo mejor».

(Fuente y foto: Nahuel Lanzillotta / Diario Clarin)

Lourdes Peralta

Lourdes Peralta

Club Atlético Independiente

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