El campeonato o la casa

Se acabó la paciencia. Basta de justificar fracasos. Ganen el campeonato o váyanse todos. La sentencia ya se hizo sentir. Bienvenidos a Independiente. Independiente es un gigante dormido, Independiente exige, por Independiente pasaron los más grandes, Independiente no es para timoratos ni cagones, este Independiente…volvió a fallar, cayó como local 2-0 ante Rosario Central, que lo bailó y ya lo mira desde la cima a 5 puntos de distancia.

Hace 14 veranos que el hincha se ilusiona, que entiende que no pueden pasar otros 12 meses sin festejos, que mira el equipo y entrecierra los ojos para confiar en que este año se debe dar el ansiado titulo, pero una vez más la ilusión se hace añicos y a pesar de quedar 12 fechas por delante, la expectativa ya no es la misma porque sin hambre ni personalidad, no se puede lograr nada.

Una vez más, como sucedió durante el paso de Jorge Almiron, como sucedió el campeonato pasado, como sucedió en la Copa Sudamericana y en la liguilla, otra vez…se cagaron. Este plantel dio sobradas muestras de que cuando la mano viene torcida o se le carga un poquitito de peso de «favorito» o «candidato» los pies parecen atarseles a nuestros jugadores y la visión nublarsele a nuestro entrenador.

La dirigencia no escapa a está critica, porque a pesar de estar haciendo casi todo bien, el no oir los pedidos del dt peca gravemente, porque por Mancuello no se trajo reemplazo, por Pisano tampoco, porque se pidió un lateral por derecha y no se lo trajo, porque la ambición fue más fuerte y no se vendió a Benítez.

Es muy duro haber vuelto a salir de la cancha, de nuestra casa con el dolor de sentir que otro año se nos va a escapar, porque Mauricio Pellegrino es bueno, pero parece no entender que Independiente siempre debe ser protagonista e ir por todo, no puede darse el lujo de esperar hasta ir abajo en el marcador para jugar con dos delanteros dando un impresión tan tibia de sus deseos.

Anoche volvió a sentirse como en las viejas, buenas y amargas épocas, una silbatina categórica de esas que mueven hasta al más obtuso, porque bajo varias sentencias, como la de que Aquino no puede seguir jugando…porque lamentablemente demostró no dar el «piné» para vestir nuestra camiseta. Porque Rigoni tiene crédito, acaba de llegar, pero deberá entender que en Independiente no se espera a nadie, puede o no puede jugar en este club, la sentencia es sencilla. Porque Benítez, el mismo que muy ofendido cual si fuera Cristiano Ronaldo, se fue derechito al vestuario en Mendoza cuando lo reemplazaron pero que continua volviendo a ese nivel de auto chocador que lo había hecho tan cuestionado por los hinchas.

El fondo no mejora, Mendéz se equivoca, pero corre y mete por todo su equipo, porque ve impotente como los demás trotan sin ganas. Porque Toledo también da motivos de sobra para conocer durante un tiempo el banco de suplentes. Porque el Ruso Rodríguez mejoró su nivel, pero sigue con el mismo pesar…lo que va al arco, es gol.

Se vienen dos clásicos, ya no se pueden dejar puntos en el camino. Así como lo dijo Germán Denis en su llegada, habrá que ganar, ganar y ganar porque este campeonato es demasiado corto y ya este tropiezo hace pensar que pasará otro años sin alegrías. Da angustia ver como jugaron, da bronca volver a sentir que son unos cagones y que les tiemblan las patas cuando más firmes las deberían poner.

Tienen que ganar, ganar y seguir ganando hasta terminar el campeonato…O se dan cuenta que están jugando en Independiente y que acá no sirve otra cosa, sumado a que para nuestra historia no son nadie aún….O se van. Lo cierro como arranque para ratificar el mensaje. Se acabó la paciencia. Basta de justificar fracasos. Ganen el campeonato o váyanse todos. La sentencia ya se hizo sentir. Bienvenidos a Independiente.

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Juan Manuel Di Iorio

Juan Manuel Di Iorio

Periodista Deportivo - Ex redactor en @DiarioOle y en Vavel argentina. De paladar negro, porque exigir volver a ser lo que fuimos es saber lo que quiero que seamos

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