¡Que viva el Paladar Negro Independiente!

El Rojo continúa en crecimiento y el domingo lo demostró dándose el gusto de bailar y hacerle precio al actual campeón de América. Pero este solo debe ser el primer escalón para llegar a la cima anhelada.

Claro está que en la goleada ante River el Rey de Copas jugó el partido perfecto y esto puede ser muy difícil de repetir, pero lo cierto es que este triunfo catapultó las ilusiones de todos los diablos rojos más allá de lo común.

El objetivo no era ganar el clásico, pero al igual que sucedió con el partido ante nuestros nietos de Avellaneda, este juego debe servir como trampolín para alcanzar el objetivo final… La Copa Sudamericana, y quien podría pensar que es descabellado mirando la autoridad con la que ganó esos partidos.

El del domingo fue la expresión viva del auténtico Paladar Negro tantas veces ninguneado en la actualidad, Independiente lo ganó desde el minuto inicial con juego y personalidad, con goles y astucia, con la mirada puesta en el arco de enfrente pero con la pierna fuerte, no mal intencionada, en el fondo. En eso consiste nuestro paladar. No es la esencia que muchos quisieron ver en el Barcelona, en Independiente se juega al fútbol y se da cátedra, y en el fondo se deja todo y no se titubea si hay que revolear la pelota o poner la pierna.

Realmente lo de este fin de semana será para recordar por la manera en que se le ganó a River, cosa siempre difícil, pero el mérito no es nuevo. Desde la llegada de Mauricio Pellegrino el equipo encontró personalidad, un cambio de mentalidad, se potenciaron jugadores como los casos de Tagliafico y Toledo, se trajo referentes en la columna vertebral para provocar esta transformación. El mérito del Flaco fue haberle plasmado una conciencia de juego a sus dirigidos, armar el equipo de atrás para adelante como marca el manual y generando en los adversarios la sensación de que ganarle a este Independiente no será sencillo y menos aún jugando en el Libertadores de América, él junto a ellos lograron cambiar la mal llorada presión de local para volverla un empuje incansable aumentado por la ilusión increciente.

Jugando así, me le ánimo a cualquiera, tenemos con que, ya lo hemos demostrado. Pero aún no se ganó nada y llega la hora de medirse contra otro gran rival por Copa como es nuestro homónimo de Santa Fe, Colombia.

El párate servirá para poner a tono a los que están volviendo y para mentalizar a todos que ya estamos en la recta final. Con este fútbol y está actitud el éxito puede y aspiramos a que llegué con la copa, pero para eso falta. Sin embargo, que viva el Paladar Negro Independiente, porque si somos un gigante dormido, por este camino nos vamos a despertar.

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Juan Manuel Di Iorio

Juan Manuel Di Iorio

Periodista Deportivo - Ex redactor en @DiarioOle y en Vavel argentina. De paladar negro, porque exigir volver a ser lo que fuimos es saber lo que quiero que seamos

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