El Independiente prometido | Nota de opinión

Difícil es masticar el presente, las ilusiones con las que se arrancó el año parecen irse esfumando fecha tras fecha. El técnico, la barra, los jugadores, los dirigentes, algo o todos fallan y la actualidad roja continúa sin acusar recibo de esta realidad mediocre


El empate ante Boca no sólo dejo un punto que sirve de poco, sino que una vez más da muestra de un Independiente que no crece, se mantiene, se retroalimenta de sus viejos errores y sin importar las piezas que se modifiquen, el orden de los factores no altera el producto. Siempre falta más.
La superioridad moral que muestra el conjunto de Almiron en sus últimos juegos se ve eclipsada por la falta de precisión en el arco contrario, la impericia defensiva y los reiterados errores de un arquero que siempre salva una o dos, pero que jamás «salva las papas».

Increíblemente para lo que es nuestra historia, cuesta creer que el clásico contra el nieto desaparecido pueda ser la salvación, pero en esta oportunidad al menos pareciera ser un punto para que el equipo despegue y demuestra personalidad o para continuar en esta senda y caiga al vacío.

Nadie puede negar que pese a la diferencia infernal que mantenemos en el historial, el clásico se quiere ganar siempre, pese a ello, la reflexión es inevitable… Si no fuera por esas cuestiones esotéricas que generan nuestros colores ante los de ellos, nada hace suponer una victoria y menos aún cómoda cuando se asimila que este equipo parece ser una promesa eterna y jamás cumplida.

La crítica es dura, luego de 12 fechas no puedo menos que mostrar mi repudio a este independiente híbrido que no es fuerte atacando, ni tampoco defendiendo, que no tiene un goleador implacable, ni a un arquero invulnerable, que no demuestra rebeldía, enojo, carácter, ni personalidad para pararse fin de semana tras fin de semana en el campo de juego.

Las excusas ya ni siquiera suenan lógicas o convincentes, tanto dirigentes, como jugadores y técnico caen en las respuestas de cassette y en el ataque a los medios pero de hechos concretos para acallar las críticas bien gracias.

Así espero el duelo barrial, con la moral baja, con la incertidumbre de no saber que independiente encontraré el próximo domingo y con la bronca en las entrañas de ver como una vez más en el tren de los candidatos mi amado club se encuentra como una maqueta de algo que en definitiva aún no dio muestras de ser nada concreto.

Solo los protagonistas pueden torcer este presente, de lo contrario no habrá clásico que pueda cambiar la noción de que este Independiente no es el que nos prometieron que sería.

Juan Manuel Di Iorio

Juan Manuel Di Iorio

Periodista Deportivo - Ex redactor en @DiarioOle y en Vavel argentina. De paladar negro, porque exigir volver a ser lo que fuimos es saber lo que quiero que seamos

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